miércoles, 16 de septiembre de 2015

TODA LA TARDE RECUPERANDO...


Pués eso, después de mucho plantearmelo, hoy me he decidido. Creo que lo hemos hecho en buena época, tambien se puede hacer en pleno invierno cuando la actividad de los bonsainómanos es menor.
Lo que hace falta en primer lugar es una tarde de ciclogénesis, cuatro hierros de chatarrería mal soldados a modo de yunque, un martillo de goma de cualquier comercio asiático, unos tubos de pvc atados,.... y al lio.
  Nos liamos a dar golpes y enderezamos todo el alambre que hemos utilizado a lo largo del año y se tenía que retirar.
 Podemos RECUPERAR una cantidad considerable de alambre, dado el precio que tiene, nos podemos ahorrar algún que otro euro. Todo está en la paciencia que le queramos poner, y como el bonsai es en gran medida paciencia....
   Un saludo.





miércoles, 10 de junio de 2015

DECISIONES DRÁSTICAS







Este acebuche llegó de un capricho o mono de trabajo, pués bien, pleno al quince... era un verdadero desordes de brotes y ramitas.



  De fuerza y vigor andaba sobrado, pero con un pequeño problema, las hojas crecian con deformidades, se doblaban sobre el nervio de las mismas o se rizaban sobre el mismo. Así que después de muchas consultas sobre el tema y no tener nada claro sobre la causa, carencias, excesos, plagas..., optamos por una operación drástica, se defolia y a empezar de nuevo.


  Creo que ha sido una gran decisión la de empezar el trabajo desde el principio, se le desnuda y se selecciona una estructura primaria algo más organizada, quitando brotes y ramas mal direccionadas. Podremos retrasar un poco el resultado, pero en esto de nuestros árboles las prisas no son buenas, y como decía mi abuela: vísteme despacio que tengo prisa.
    Os agradeceremos vuestros comentarios y opiniones.

domingo, 25 de enero de 2015

Bricoinventos

Lo primero que se nos ocurrió fué este mueble portalambres, ya hemos visto todos el follón que supone alambrar un árbol de dimensiones medianas o grandes, cuando se deshacen los rollos, se enganchan unos con otros, y nos despistamos ya casi sin saber la cantidad que nos queda de determinado calibre.
Habíamos visto alguno en alguna feria y en alguna exibición que llevaban los maestros, pero como lo nuestro es más creativo que cómodo, y el presupuesto similar al de la mayoría de todos nosotros, nos pusimos manos a la obra.
Le dimos muchas vueltas a como hacerlo, una de las grandes fué como hacer los carretes, y después de poner opiniones, ideas y pegas se optó por hacerlos de una pieza para que fueran más duraderos. Dos taladros laterales en cada uno de ellos, uno para enganchar el alambre y otro para un mango y poder bobinar en un soporte lateral tipo eje, sencillo, funcional y sólido.
Le dimos capacidad para seis carretes, cada uno que elija el calibre a bobinar. Un cajoncillo para herramientes y poder guardar el soporte del bobinado y el mango si se quiere quitar, que nosotros al final creo que por perros lo hemos dejado en su posición.
La estructura en madera de pino, y el asa como el eje en haya. Pero por estética, nos gusta más la madera que el hierro. Y listo para vuestras opiniones, consejos y críticas


                                                                                                                          



  Otro de los problemas que se nos suelen presentar es como y donde trabajar árboles de dimensiones ya un tanto considerables. Al principio nos podíamos conformar y apañarnos con los platos giratorios sencillos que se venden para soporte de las televisiones, o los del Ikea, algo más caros y más curiosos...
 Pués otra vez manos a la obra. Decidimos hacer algo realmente sólido y práctico. La tabla de trabajo donde pondremos las macetas la forramos con goma de tres milímetros antideslizante, 40x35.
El husillo giratorio lo hicimos con metal y soldadura de la de toda la vida, pletina, tubo hueco, varilla roscada y un par de tuercas, una como soporte de giro y poder graduar la altura del mismo, y la segunda hace la función de freno como contratuerca. Nos da una altura regulable de 45 a 90 centímeros aproximadameste.
Para rematar el invento un cajón macizo de pino con ruedas donde poder guardar las cuñas que siempre se pierden y tanta falta nos hacen.
  Insistimos en vuestra opiniones, críticas y consejos.